PIEDRA LIBRE…A LA ESPERANZA!!!

esperanzaweb.gif

Asociación Voluntarios de Mendoza

Ud. que me está mirando, no se da cuenta que yo quiero pasar el cuadradito de la máquina y mover la palanquita del costado para que cuando salga la foto, se entere de lo que le voy a contar para que entienda que estamos haciendo con mis amigos.
Parece que estamos en la escuela haciendo la tarea pero no, en realidad es como la escuela pero un poquito más divertido, digo…poquito porque igual te enseñan cosas para que las hagas, pero la seño se sienta al lado tuyo y no le importa tanto que no te salga, sino que cuando te salga bien sea porque pudiste contarle “esas cosas feas” que sólo se le cuentan a algunos amigos.
Mi mamá está contenta porque mejoro de a poquito, y mientras yo estoy con la seño y los chicos, ella viene con mis hermanitos al centro de salud que está también en AVOME,  al lado de mi aula  y se hace atender por los doctores que a veces se quedan con nosotros cuando de golpe, se cae al piso por las pastillas que toma para no estar triste, hasta que viene mi papá.
A veces nos ven otros doctores a toda la familia, para preguntarnos qué hace cada uno, y entonces mi papá se pone nervioso y dice que él nos quiere, solamente que no tener plata aunque tenga muchas changas lo pone loco, mi mamá entiende lo que quiere decirles y le insiste que no es borracho, que toma a veces pero que no es malo. No se lo puedo explicar cómo… pero yo sé que algo no anda bien y aunque esté en otro lado siempre estoy pensando en cómo estará mi mamá que se queda con el más chiquito y si mi papá vuelve o no a mi casa esa noche.
Lo más lindo es que menos el bebé, el Eric y yo nos venimos después de la escuela a buscar a
la Lore que va al jardincito y acá hacemos pilas de cosas, a veces si mi mamá no llega nos dan de comer y después la seño, la psicóloga, otras seño que no sé muy bien que hacen, y un maestro nos hacen hacer la tarea, aprender otras cosas con jueguitos, leer libritos de cuentos, jugar en el patio; pero lo más lindo de todo es que yo siento que estoy acompañado por otros amigos, de otros barrios a los que más o menos les pasa lo mismo que a mí, y por la seño que nos hace contar lo que nos pone tristes sin que nos quedemos mal,  pero lo mejor es saber que no es sólo a mí a quien le pasan esas cosas.
Algunas veces, viene alguno de los pibes más grandes que van con María a aprender a hacer cosas de cuero o a jugar al fútbol o al volley  con Jorge, y se hacen de lo más agrandados, ahora que se mejoraron, para decirnos que nos portemos bien, que estudiemos porque sino nos va a agarrar la poli aunque seamos chicos y después, aunque te  larguen no te van a querer tener ni en la escuela, ni en el barrio y capaz que hasta tus viejos te echen por ahí.
Pero a mí no me da miedo, porque yo sé… y no me pregunte porqué lo sé, que puedo salir de ésta (como dice mi tío) y ayudar a mis hermanos, a mi papá, a mi mamá, a mis tíos y a mis amigos a vivir en otro lugar, a tener ropa nueva y linda, a ir a los colegios con nombres de santos y así encontrar otros trabajos distintos a los que tienen mi papá y mis vecinos y con todo eso, ser como mi seño, el maestro, el doctor o los que vienen en autos lindos a darles charlas a mi mamá y a otras madres, sobre cómo cuidarnos y criarnos.
Y me apuro y me esfuerzo, porque soy el más grande aunque parezca chiquitito, y tengo miedo de que con los ataques que le agarran a mi mamá y lo que hace mi papá, nos saquen los del Juzgado y nos lleven a la Casa Cuna, la otra casa que también se ocupa AVOME, ahí donde están los bebes y los pibes como presos y la familia te visita una vez o dos nomás cuando los dejan, hasta que los padres hagan un tratamiento para tratarte mejor.
Y sabés por qué me sonrío? Porque yo escuché que las seño decían que yo y otros más éramos “rersillentes” (resilientes), ya que siempre nos portamos bien, hablamos bastante bien y somos respetuosos y muy, pero muy “vivos”, y entonces cada vez que nos juntamos como ahora en las mesas, el sol que entra por la ventana y nos ilumina los cuadernos y nos calienta la cabeza, a mí me parece que es Diosito que nos manda la “rersillensa” para salir adelante.

Como les dije, yo puedo ser más vivo de lo que creen y por eso busqué la palabra en el diccionario con otro de los pibes más grandes que me ayudó, y ahí me enteré que lo que yo tengo o que me hace sentir bien se llama ESPERANZA.

AVOME (Asoc. Voluntarios de Mendoza) – Niñez y Familia
Ciudad de Mendoza
Contacto: Delfina Lanús
AVOME tiene una trayectoria ininterrumpida de treinta y cinco años trabajando con la misión de Acompañar a niños y familias para que desde su capacidad y potencial creativo superen la situación de pobreza y eviten la exclusión social, atendiendo a 4.000 personas de las cuales el 80% son niños y adolescentes.


1 comentario so far
Deja un comentario

me gusto mucho todo lo que he leido, realmente estos nenes sufren mucho, quisiera poder ayudar de alguna manera, soy sicologa social, me llamo Carmen Gonzalez, y siento que algo puedo hacer. Espero su rta.

Comentario por carmen Gonzalez




Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s



A %d blogueros les gusta esto: