LA MURGA QUE HURGA

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Fotografía María Belén Viganó. Córdoba, Octubre/Noviembre de 2006. Fundación Pedro Milesi y Biblioteca Popular de Bella Vista.

Aquel martes parecía otro día más. Me levanté temprano, fui a la escuela (ufa!, la “pruebita” de matemáticas estuvo difícil!), jugué un rato al fútbol… Después me pasó a buscar Marcos, para ir a la biblioteca.

Hace mucho que vamos, está bueno. Antes iba a la salita, pero ya estoy grande para algunos cuentos. También íbamos a plástica, pero ahora me copa más tocar el redoblante. El zurdo también, pero el “redo” está más bueno. Cuando sea un poco más alto,
la Paula me va a prestar su bombo, ahí van a ver! Chispas le voy a sacar a esos platillos. Claro que voy a necesitar que el Tati me ayude, aunque a veces es medio hartante.
Bueno, pero la cosa es que ese martes llegamos al playón (de la biblioteca) y no tocamos ese día.

“Vamos a hacer un poco de calentamiento”, dijeron. ¡Volá!, ¡¿Para eso vinimos?! Paula nos convenció al final. Después entendimos porqué el “calentamiento”.
Cuando salimos del playón todo se veía diferente. No me imaginaba que las cosas podían ser de otro modo. Todo depende de dónde las mirás, viste? Con el Marcos nos sentíamos unos capos: ahora todos nos miraban, hasta los que suelen ningunearnos por encima del hombro.

Claro, que también nos sentíamos con algo de miedo, ¡no es fácil andar en zancos por la vereda!
Nos acordamos, por un rato, de esas historias que nos contaban en la biblioteca, de unos dioses que vivían en un monte olímpico, o algo así. Nos sentíamos como dioses. Y como los dioses no están pendientes de días ni horarios, ¡nos olvidamos de volver! No queríamos bajar más, ¡se veía tan lindo desde arriba!. Anduvimos hasta cansarnos.

Cuando dejamos los zancos estábamos agotados, volvimos a nuestro tamaño y se sentía medio raro. De vuelta a lo de todos los días. Pero los martes, cuando vamos a la murga, sabemos que algo, aunque sea por un rato, cambia.

 

 

Fundación Pedro Milesi y Biblioteca Popular de Bella Vista
Año de fundación 1989
Córdoba, Argentina

Autor: María Belén Viganó


4 comentarios so far
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me gusta mucho usar los zancos a veces me caigo pero no pasa nada jajajajajajaj ahora estoy dando ese tema con mi maestro de e.f.
me lo estoy pasando way

Comentario por rocio

si a mi tambien me gustan los zancos pero no se como mantenerme en pie y nose , me gustaria k alguien me dier unaos pasos para comonzar a andar yo solika

Comentario por edurne

Necesitaria contactarme con Belen.

Comentario por Hugo

escribir a saynomore_lavanguardiaesasi@hotmail.com

Comentario por Hugo




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